martes, mayo 08, 2007

De las islas que se hunden en Morelia

Editar consiste en elegir. Hay que decir sí, hay que decir no y luego jamás arrepentirse. Se parte siempre de un objetivo claro, cuando este no existe cualquier tipo de selección será arbitraria y en el fondo el elegir será un ejercicio dominado por el capricho. Muchas revistas nacen por error de calculo, otras por imitación, otras porque creen que es un negocio y las peores porque creen que han descubierto el hilo negro.

Las publicaciones independientes en Morelia, no llamaría a todas revistas y habría que revisar cuáles son las independientes, pecan de amables y mala planeación. Al hojear una revista debería de quedar claro cuál es su objetivo, a qué público van dirigidas, cómo funciona su distribución, por qué se inicia con un texto y termina con otro. No debería ser necesario el ser atractiva, si alguna publicación decidiera que su público son personas que estudian secundaria y preparatoria, que su objetivo es acercar a la literatura a sus lectores en potencia y se aceptara que la única forma es la provocación y se trabajara a partir de esos parámetros seguramente no sería una publicación importante a nivel nacional, pero sin duda sería tan honesta con ella misma que habría mucho interés en conocerla.

Las revistas independientes, partiendo de su definición, son las que no dependen de nadie, que son autónomas. La UNAM es “autónoma” aunque depende de la aportación federal, igual la Universidad Michoacana aunque depende del Estado. Si se parte de ese indicio sería un error creerlas independientes a muchas, a lo mejor “autónomas” bajo el concepto de las Universidades, Revés depende de sus anunciantes, sobre todo del Gobierno del Estado, Hilo depende de Telcel, El Subterráneo por tres numerotes depende del IMJU. Todas dependen de anunciantes, de las personas que compran las revistas (si las compran), dependen de sus colaboradores. El concepto de independientes en publicaciones va más ligado a la falta de experiencia que la posición que se asume: Complot, Letras Libres, Replicante, son autónomas, dependen de sus anunciantes, pero no proclaman la independencia. Esta el caso de Generación que se denomina contracultural, no independiente. Lo independiente es un concepto de lo indeterminado.

Las publicaciones en Morelia no tienen objetivos claros ¿para qué publicar revistas como El ornitorrinco literario que imita el formato anterior de El Subterráneo y de Pandora Cultural y las ganas de integrar muchos elementos como sucede a veces en Revés, que en las presentaciones prefieren figurar leyendo sus textos y no habla de la revista su director? ¿cuál será el objetivo de Revés si en sus inicios tenía números dedicados a "asesinos seriales", a "ovnis" y ahora lo dedica a las "vanguardias", al "cine en Morelia", a las "historietas"; si les ofende un elogio aceptando que es la única publicación que se acepta como negocio, y además funciona, si cambian a Pepe Rojo por textos de Fadanelli, si tienen a un autor que se queja de la falta de apoyos si donde publica tienen el mayor apoyo del Gobierno del Estado, aunque tanto sea una mezcla entre El Vendedor y revistas nacionales como Complot y Moho? ¿Qué pasa con esas publicaciones que más parecen muestrarios de tipografía que revistas literarias? ¿qué pasa en el Hilo que deciden un día tirar 5mil ejemplares y mezclan ensayo filosófico, con tintes políticos, literatura y horóscopos? ¿Para qué volver a las formulas de recomendación-fáciles de libros, discos y películas? ¿para qué una revista más de creación? ¿para qué comprar una revista provinciana cuando Crítica cuesta 30 pesos, Biblioteca de México 35?

Me parece que la importancia que tienen las revistas independientes en la literatura local es nula. Basta leer las notas de periódicos en los que se habla de ellas para darse cuenta que no representan nada, que los periodistas, por flojera o falta de información le dan más importancia a si los que la hacen salieron de la Facultad de Filosofía o de la Escuela de Letras, si toman café o prefieren una cerveza, si tienen 25 o 19 años; a tal punto se llega que en una nota dónde se abordaba la historia y actualidad de las revistas de arte en Michoacán al final, su horizonte se limitaba a mencionar a Pandora (sin ponerle el cultural), a Revés y al Ornitorrinco, de todo Michoacán.

En este momento desconozco qué publicaciones existen aún, me puedo limitar a Hilo, Revés, Clarimonda, El Subterráneo, en poco tiempo han aparecido y dejado de existir tantas revistas como Nauta, Polvo, palabraPoesía, Plástico, entre otras. Ninguna tiene importancia, incluso Pandora cultural emigro a Guanajuato. Ignoro si las revistas deberían de despertar el interés por algunos autores, si deberían de publicar textos sobre la literatura local, si debería de haber una crítica abierta; la experiencia dice que no, que no se logra nada, habría que tener una revista fuerte económicamente hablando, bastantes pantalones, complicidad con otras publicaciones para simplemente provocar ruido pidiéndole a Dios tener una distribución que permita su venta.

En las presentaciones de las revistas se abunda más en si son independientes o no, en si tienen dinero o no, en que necesitan colaboradores o en que tienen muchísimos. No hay preocupación por los lectores, no hay preocupación por la literatura local, no hay preocupación por generar algo o por aportar algo a través de autores desconocidos o lejanos. Un día se le descuidó al lector y él nos abandono irremediablemente, si algún día estuvo ahí. Incluso hay anécdotas de autores conocidos que simplemente no saben que hacer con tanta revista que les dan. El descaro es tal que la mayoría de las personas que hacen revistas o se involucran en una no han leído a las otras, no las tienen, no existe interés o ni siquiera las conocen, así ¿cómo entender donde están? La indiferencia por la otra isla, por el discurso que se genera en la otra, lleva a las publicaciones a hacer lo que ya hicieron las otras, a repetir a los autores, a repetir los ejes o temas centrales. Claro, la mayoría de las personas que se han embarcado en editar productos periódicos nunca lo habían hecho, pero no podemos justificar todo en la inexperiencia, hay miles de revistas en el mundo.

Considero que el problema está en la falta de objetivos claramente definidos en las publicaciones, en publicar por publicar, en reunir el mayor número de ejemplares para usarlos de colchón, en tirar tinta o tintas, en plasmar letras y todo lo anterior aunado al desinterés por lo otro, por lo que pasa, por lo que se ha hecho.

sábado, febrero 03, 2007

NÚMERO

Número, sin lugar a dudas me parece una revista impecable, aunque difícilmente logre obtener
otro ejemplar. Es de esas revistas que uno puede presumir, por lo menos siendo tan lejano conseguir otro número de la revista. Número se edita en Colombia y allá se distribuye, hay suscripción internacional, aunque me parece que el precio se eleva un tanto (US$100 por 4 ediciones).

Apesar de que el tamaño (33x24cms.) llega a ser molesto, por lo mucho que se puede maltratar al transportarla de casa a escuela, de escuela a café; me parece que el diseño, el contenido, la calidad del papel, la tipografía, la estructura interna es muy buena. Tengo la impresión de que el tamaño responde más a políticas editoriales de quién la edita que a pensarse así, aunque sin duda el tamaño se agradesce.

La edición que yo tengo corresponde al número 51, puedo decir que después de ver los números anteriores es la mejor portada. Incluye además una separata que personalmente me ha gustado de sobre manera: Capitales Mundiales del Libro; en la que los organizadores de las pasadas capitales comparten la experiencia desde su punto de vista, claro, de alguna forma como preambulo porque este año corresponde a Bogota ser la capital mundial del libro (a partir del 23 de abril--día internacional del libro y los derechos de autor). Menciono la separata porque dudo que sea simple lograr publicar un compendio de ese tipo. Hay una busqueda de textos que me parece importante, aunque (sino me equivoco) todos los colaboradores son colombianos (sin contar separata), parece no necesario buscar más; la misma sección de reseñas me parece demasiado limpia.

Hay entrevista, ensayo, memoria-crónica, creación. No se encamina a alguna disciplina, sino como la misma nos dice, es una revista de las culturas, de Colombia para el mundo, seguramente a muchos nos parecerá una exajeración esto último porque como podría ser obvio, es mayormente sobre la cultura de Colombia. En fin, para llegar a su página web de clic en clic; otra vez: ¡gracias Ana!

domingo, noviembre 05, 2006

Andamnios

Andamnios, mezcla de voces, editada en Moroleón. Es una revista bimestral, ignoro si aún aparece. Es tamaño media carta, con doce páginas interiores, impresa digitalmente o impresora laser (algo así, no es offset). Tiene un diseño sencillo, pero elegante; me parece que cuidan enormidad la limpieza de la imagen en las páginas interiores y en la portada se busca la sobriedad aunque combinada con colores vivos.

La brevedad le ayuda. No hay saturación ni de textos ni de imagenes, hay una mezcla de voces y no se meten en mayores honduras excepto las necesarias. En realidad no recuerdo si pagué por ellas, me imagino que su costo no excede los 10 pesos. No sé mucho de su distribución, sólo dice Guanajuato Sur y además indica ser la segunda época, que es una buena señal, ha existido un avance, una evolución y sin importar el pasado me parece bueno el presente.

Creo que habría que agregar que según esto la revista la hace un grupo con el mismo nombre de la revista, que agrupa a un número de personas considerable de distintas edades y la apoyan las casas de la cultura de Moroleón y Uriangato (esos dos pueblos pegados de Guanajuato). Vale la pena, aunque sea para conocerla.

EL ORNITORRINCO Literario

No, no es ningun error, la hoy así se llama: EL ORNITORRINCO Literario, y aunque la portada del número uno paresca revista de superación personal o alguna cosa parecida, es una revista literaria y de creación. Le hago su respectiva reseña porque a fin de cuentas es una publicación que existió en Morelia y porque supero el número uno.

El orni es de tamaño medio oficio (casi el oficial para revistas aquí), con interiores en blanco y negro y portada a selección de colores (otra característica cuasi-oficial), incluye unas páginas al centro con ilustraciones (una más) y es otra revista provinciana con pésimo diseño -se fusilan a la brava "recursos caracteristicos" de otras del pueblo-, con montones de semblanzas de los autores que aún no han hecho nada y ni el precio se indica (ahí es donde aceptamos que es de estás tierras).

Sin lugar a dudas no es de esas revistas que dejen huella por su forma, ni diseño, ni papel, ni calidad en sus materiales. Detalles como una editorial de tres páginas, la nula idea de como hacer una división entre las partes de la revista, aborasarse al hacer un "número doble" al segundo ejemplar (2-3), la monotonía, portadas distintas (y sin pies ni cabeza), los contraste en los autores sin justificación, la falta de visión al editarla (dónde colocar cada texto, la eleción) y ante todo la falta de objetivos son los que con facilidad la desarticulan, sin importar si tienen un texto de Sergio J. Monreal, Tryno Maldonado o de Alberto Huerta o si hay imagenes de Rafael Flores y Marisol Muro (habrán de saber que ni los textos ni las imagenes por si solas atraen más lectores).

Hay aciertos en el segundo número si revisamos el primero: hay un avance en el diseño: se cuidan las imagenes, pero se queda todo a dos columnas; el papel: el primero es bond y el segundo es cultural (otra característica de las provincianas); imagenes: hay una mejor selección pa'l dos y finalmente textos: hay mejores textos, aunque no hay alguno que diga "¡Vaya qué chingón!", pero eso ya son subjetividades.

Pero bueno, si es rico y no tiene que leer es una buena opción, cada ejemplar cuesta como 20 varos. Mejor se compra 4 subtes o dos numerotes anteriores (ejem, ejem).

sábado, septiembre 30, 2006

¿Para qué revistas literarias?

Alfredo Carrera

Las revistas literarias son, ahora junto a los suplementos culturales de los periódicos, los medios más efectivos para que las personas lean y se informen acerca de la cultura. Las publicaciones marcan los momentos en la literatura, por ejemplo Orpheu marcó el inicio del modernismo en Portugal (primero una revista de vanguardia y luego moderna), que hizo tambalear sensibilidades en esa época. Las revistas culturales, ya no digamos simplemente literarias(1), son documentos históricos que al correr de los años adquirirán valor, al igual que los suplementos, que hoy en día, son los más y los que más persisten.

A pesar de que toda publicación genera, tan sólo por aparecer, un registro dentro de la literatura(2) es difícil que sobresalgan o se vuelvan importantes, la causa de casi todos los males es el dinero. Con todo y que los costos de edición, diseño e impresión se han reducido considerablemente, siempre representa un inversión importante hacer una revista porque se necesita dinero para editarla, diseñarla, imprimirla, distribuirla, promocionarla, presentarla. Pocos de los que se inmiscuyen en el quehacer de una publicación independiente tienen la disposición que requiere echar a andar una publicación y ya no hablemos de la política editorial, a quién publicamos y a quién no, complicadísimo de determinar y mantenerse.

Todo lo anterior, hasta el dinero, será poca cosa ante la pregunta que con facilidad desarticula a casi toda publicación actual: ¿para qué? Difícilmente los directores de revistas recientes, de presupuestos reducidos responden a esta pregunta. Existen muchas respuestas alternativas y muy clásicas: “porque no teníamos donde publicar”, “porque teníamos muchos textos y muchos amigos pintores”, “¿por qué no?”, “porque queríamos dinero”. Sin embargo, todas esas razones se desinflan al enfrentarse al ritmo de trabajo que demanda una publicación para mantenerla a flote y más cuando no hay un objetivo real, algo que vaya más allá de “no nos publican en ningún lado”.

La mayoría de las revistas que aparecen hoy en día en todo el mundo (ya sea en fotocopias o en otros procesos como offset o impresión digital) simplemente se publican por publicarse. Las personas que están dentro de estás pronto se dan cuenta que no es tan fácil como pensaban, entienden que la mayor parte de los tiros se quedan en la casa del director o se regalan, que hay otras mil revistas mejores que la suya y con el presupuesto amplio. Habría que agregar que esos proyectos, la más de las veces, los inician personas que nunca habían estado en uno y en su mayoría no rebasan los 30 años.

A pesar de todo, en cada ciudad nacen y mueren publicaciones independientes todos los años. Pocas logran destacarse y a penas unas pocas se mantienen después del número 10. A está altura hay que decir que las revistas son un negocio, que pocas personas lo entienden así, que menos personas se dan cuentan que cada publicación está delimitada y estructurada por cosas tan simples como el diseño, el nombre, dónde se distribuye. Al día de hoy, hay que entender que subirse al barco para hacer una revista no es un trabajo simple, que además no se aprende en la escuela, sino en el transcurrir y que siempre será necesario establecer un compromiso con los objetivos que le dan vida a una publicación; aunque los objetivos al inicio sean tan ridículos como llegar al número 11.

Y no crea que todas las revistas son únicamente ese cúmulo de letras e imágenes. Hay muchas que sobre salen de forma importante y no hablamos de “Letras libres, sino de otras revistas que han logrado marcar la forma de hacer revistas (3) y otras con tirajes cortos y de distribución pequeña que tienen muy claro su objetivo. Hay que revisar las revistas que uno lee y preguntarse ¿para que la hacen? Las especializadas: para aportar algo a investigaciones o métodos anteriores, las literarias con autores de renombre: para mostrar la literatura actual, las culturales con altos presupuesto (y harta publicidad): para mostrar lo más actual del arte y la cultura, y ¿las literarias pequeñas (independientes de bajo o nulo presupuesto)? estás son las más y casi nunca tienen objetivos, algunas para crear nuevos lectores, otras agrupan los objetivos de las otras publicaciones, otras son muestras de la literatura regional o generacional-regional.

1.Podemos considerar una revista como literaria si el 60% de su contenido es o se refiere a la literatura y cultural o miscelánea si dedica sus páginas a la cultura, pero no predomina ninguna disciplina.

2. Aquí es importante detenernos: al decir literatura, no digo literatura universal, revistas de gran trascendencia lo logran, pero la mayoría sólo lo hace en la literatura regional o local.

3. Como Biblioteca de México, Alforja, Ficciones, Revistatlántica de Poesía, Tinta seca por mencionar algunas pocas.

martes, junio 20, 2006

Nauta

Nauta es otra de las revistas culturales (literatura, ciencias, artes, opinión) de Morelia que desaparecieron a la vuelta de un año, con el plus de que realmente nunca se entendíó como podían mezclar esa variedad de textos en un solo ejemplar, sobre todo con temas (era monotemática también) como: tesis, cambio, latino, legalidad y color. Si revés es la revista de los temas trillados, está es la revista de los temas más impensables; habrá que reconocer ese esfuerzo por reunir por temas tan poco usuales a todo: cuento, poesía, ensayo, tratado, fragmentos de diarios, etc.

Nunca pareció raro ver a Amaya R. Aldabe al frente de está, después de en sus años mosos estar en Caín (de las pocas publicaciones Michoacanas acredoras de la Edmundo Valadéz y la única, según sé, en dejar inconcluso el proceso). Pero sin lugar a duda Nauta siempre fue inferior, el diseño está completamente saturado de negro, incluso cuando la portada fue blanca o roja, las páginas eran en su mayoría obscuras. Era una de las publicaciones caras (20 pesos), con papel fino y buena impresión.

Sin embargo, nunca supieron que era lo que querían, no se mantuvo la prioridad a algún tipo de texto, ni al ambito; podía ser una reseña de música el texto vertebral o un ensayo o textos sobre el maíz y San Juan Nuevo. Con todo eso es imposible tener un público cautivo, por mínimo que sea. Lo peor vino al verse identificados con revés porque tenían números monotemáticos y de temas diversos.

Tenían aspiraciones como todas las revistas y un logro importante para ellos era distribuir ejemplares en Cd. Juárez. En realidad ignoro la razón de su desaparición, me imagino que fue económica, aunque eran patrocinados por RAZ ingeniería.

Ni tan buena, ni tan mala.

revés


Revés es una revista editada mensualmente en Morelia, Mich por Francisco Valenzuela (R.F.C. VAMF 760907) de la que aún no sabemos si es una revista-anuncio, revista cultural, literaria, política o ¿qué es en realidad? Va en el número 35, tiene tres años de edición, tiene el clásico tamaño carta (21 x 28 cm), con una portada a selección de colores e interiores en b/n (con una pésima impresión).

Es una revista monotemática que ha pasado por los más diversos (sobre todo comunes) temas a tratar: ovnis, ambiente, futuro, terrorismo, espías, drogas, internet. De un tiempo para acá con el equipo básico de colaboradores (lo que el mismo Josafat Pérez denomina la "revista de uno y sus cinco amigos") a los que de pronto se les une algún autor como Fadanelli o J.M. Servín (quizá porque los han traído a Morelia) y que después de abordar el tema principal están las secciones de recomendación discos, libros y películas y otra con datos en números.

El 30% de la revista, aproximadamente, es publicidad, sin que sea malo que la tenga (ya quisiera cualquier venderle las páginas y contraportada al gobierno estatal) aunque siendo sinceros parece de esas publicaciones con sólo fines lucrativos que meten "artículos" pa' llenar, puedo decir que casi todos sus números podrían pasar por ese tipo.

Revés no es entretenida, por el contrario resulta bastante aburrido leerla entera, el diseño da preferencia a la publicidad antes del lector, la impresión es de pésima calidad, no tiene una línea editorial, no tiene una definición como revista, igual es literaria que política, las imágenes del interior casi nunca tiene créditos, siempre está el texto de Josafat quejándose por los apoyos artísticos no obtenidos. Lo que sí, es que casi siempre sale a tiempo y es gratis (aunque diga que cuesta 10 pesos), mientras sea así estaré al pendiente, pero puedo decir que si deja de salir lo único negativo estará en el bolsillo de VAMF 760907.

miércoles, junio 07, 2006

palabraPoesía

El primer número de la revista palabraPoesía apareció en febrero del 2006 bajo la dirección de Rafael Calderón (Morelia, 1976); abre, como todo primer ejemplar de una publicación, con lo que viene ser su "manifiesto" donde queda claro que no todos están convocados, que apesar del nombre no se cierran las puertas a textos narrativos, filosóficos, políticos, identificandose con la legendaria revista La espiga y el laurel y enfocando contenidos al final del siglo XX.
Para el segundo número ya parece más claro cual es el camino que ha elegido tomar la publicación: revista generacional. Hace mucho que no se escuchaba eso acá en Morelia, pensar en está formacíón de generaciones, aglutina pues tal iniciativa, a los nacidos en los sesentas, setentas y principios de los ochentas. El consejo editorial se integra por personas que van del 63 al 84.
La revista se compone de tres secciones principales, que a su vez están compuestas por un conjunto de textos de diversas características. La primera sin nombre, que es la vertebral de la revista, inicia con una muestra poética de unas cinco a seis páginas, un ensayo o texto crítico hacia la literatura (en el primero sobre José Emilio Pacheco, el segundo sobre la Poesía Michoacana) y uno filosófico. La segunda, Miscelánea de la Palabra, donde se incluye cuento, poesía, ensayos. Y por último Tras la Palabra que cierra de buena manera con alguna entrevista o presentación del artísta que ilustra el número y un artículo ya sea político o sobre temas más universales como la seguidilla.
Creo en realidad que el tamaño que han elegido es muy bueno (25x19) y el diseño tan sobrío, sobre todo en función de ser una revista generacional que busca lograr el mayor impacto, pero con la seriedad necesario en las condiciones que han ido saliendo una serie de revistas en el Estado de Michoacán que son lo mismo y unas son imitación de otras. Aunque no reune a todos (que es imposible), tiene los elemento para que en sucesivos números vaya dibujando un esbozo de esa generación o generaciones que tiene en la mira palabraPoesía.
Se han presentado los dos números y se ha logrado poca espectativa alradedor de la misma, no se ha hablado mucho en los medios, ni se le ha atacado aún. Será hasta dentro de algún tiempo que la prensa local y otras revistas la vean como un posible vehículo real para el diálogo en la literatura michoacana. En el segundo ejemplar se incluyen dos visiones sobre lo que está pasando en el Estado con la literatura, uno que alude a los nacidos en los sesentas y setentas y otro a los nacidos en los ochentas; seguramente pronto habrá reacciones... ojalá.

"No todos están convocados, así como tampoco nadie posee perduración gratuita; la exclusión es, sin embargo, individual y el ejercicio de la escritura será el principal elemento de convivencia que reúna en torno a la palabra"

domingo, julio 03, 2005

experimenta

Image Hosted by ImageShack.us


Experimenta se edita en Madrid, España y tiene una convocatoria anual, aparece un número cada año. Aunque no lo aparenten las portadas es una revista de diseño, pero no diseño profesional, sino aquel diseño que resulta de estar jugando.

Usted ve dos números distintos de la revista, el primero (experimenta...me) tiene una imágen base que se repartío entre los colaboradores y estos la regresaron ya editada, modificada, con más, siempre con más (es como una "A" con ganchito) y el otro tiene título "a pares" nada más y sobre eso trabajarón. Al inicio aparece creación literaria, pero en realidad poquísimo.

El formato es menor a media carta, de forma vertical, que está bien utilizado a mi parecer. No es una revista exhaustiva, pero realmente es buena, tiene un objetivo claro y eso la hace muy agradable, simple. Aunque claro, en realidad, es un fanzine y muy recomendable.

P O L V O

Image Hosted by ImageShack.us
La autodenominada "Revista Literaria Independiente" Polvo para que el tiempo no lo mate es una revista miscelánea de literatura hecha por los miembros del Taller Literario de la Casa de la Cultura de Morelia, si, los mismos que aparecen, en su mayoría, en la revista El Abismo y la Gran Nada.
Tan sólo ha aparecido un número de tal, correspondiente según indica a marzo/abril (del 2004) y digo "tan sólo" porque desde hace ya tiempo se anuncia la apareción del número dos. La revista se compone de textos literarios, entrevista, reseña de libro, historieta a lo largo de la revista, textos biográfico de un autor, "ensayo" y un separador-postal (del que usted puede ver un fragmento).
El formato es media carta lo que complica enormemente el diseño de la revista, pero además de todo, si de por si ya fuera complicado pos las pocas posibilidades que ofrece este formato, el diseño de la misma es mínimo, el cambio de tipografía es lo único que se mantiene, el desorden en títulos y en el acomodo. No hay secciones sino que todo está echado, pareciera de pronto, como se lo fueron entregando al diseñador, la entrevista está a la mitas, sin embargo al inicio y al final de la revista hay creación literaria. Uno de los principales problemas es que la "historieta" está colocada en la esquina inferior derecha de la página 5 a la 19 lo que uno entiende ya tiempo después, estorba en cada página, yo creí que eran sólo ilustraciones hasta que me puse a buscar la historieta que se anuncia.
La revista además es ilustrada únicamente po Aurora T. y el separador-postal, Voz de Imagen, creo que igual está mal planeada porque la imagen está rodeada de textos, tiene un poema atrás y, es de nuevo, el papel muy delgado.
Creo que hay unas ganas de hacer una revista literaria, pero les falta buscar que es lo que quieren, les falta saber, a los que hacen POLVO, o hacían, para qué aparece la revista. Hay además textos e muy dudosa calidad: un "poema" de Manuel Barajas, el ya clásico texto sobre Ramón Martínez Ocaranza (que lo hagan revista lejos de Michoacán), un texto sobre Erotismo y sobre todo una entrevista a Eduardo Lizalde que más que festejar los deja muy mal parados, las preguntas son dirigidas a una "autoridad literaria" en lugar de al poeta al que se dedicaba el Encuentro de Poetas del Mundo, además de carecer de una introducción a tal y rellenar el espacio con biografía y un poema.