Editar consiste en elegir. Hay que decir sí, hay que decir no y luego jamás arrepentirse. Se parte siempre de un objetivo claro, cuando este no existe cualquier tipo de selección será arbitraria y en el fondo el elegir será un ejercicio dominado por el capricho. Muchas revistas nacen por error de calculo, otras por imitación, otras porque creen que es un negocio y las peores porque creen que han descubierto el hilo negro.
Las publicaciones independientes en Morelia, no llamaría a todas revistas y habría que revisar cuáles son las independientes, pecan de amables y mala planeación. Al hojear una revista debería de quedar claro cuál es su objetivo, a qué público van dirigidas, cómo funciona su distribución, por qué se inicia con un texto y termina con otro. No debería ser necesario el ser atractiva, si alguna publicación decidiera que su público son personas que estudian secundaria y preparatoria, que su objetivo es acercar a la literatura a sus lectores en potencia y se aceptara que la única forma es la provocación y se trabajara a partir de esos parámetros seguramente no sería una publicación importante a nivel nacional, pero sin duda sería tan honesta con ella misma que habría mucho interés en conocerla.
Las revistas independientes, partiendo de su definición, son las que no dependen de nadie, que son autónomas. La UNAM es “autónoma” aunque depende de la aportación federal, igual la Universidad Michoacana aunque depende del Estado. Si se parte de ese indicio sería un error creerlas independientes a muchas, a lo mejor “autónomas” bajo el concepto de las Universidades, Revés depende de sus anunciantes, sobre todo del Gobierno del Estado, Hilo depende de Telcel, El Subterráneo por tres numerotes depende del IMJU. Todas dependen de anunciantes, de las personas que compran las revistas (si las compran), dependen de sus colaboradores. El concepto de independientes en publicaciones va más ligado a la falta de experiencia que la posición que se asume: Complot, Letras Libres, Replicante, son autónomas, dependen de sus anunciantes, pero no proclaman la independencia. Esta el caso de Generación que se denomina contracultural, no independiente. Lo independiente es un concepto de lo indeterminado.
Las publicaciones en Morelia no tienen objetivos claros ¿para qué publicar revistas como El ornitorrinco literario que imita el formato anterior de El Subterráneo y de Pandora Cultural y las ganas de integrar muchos elementos como sucede a veces en Revés, que en las presentaciones prefieren figurar leyendo sus textos y no habla de la revista su director? ¿cuál será el objetivo de Revés si en sus inicios tenía números dedicados a "asesinos seriales", a "ovnis" y ahora lo dedica a las "vanguardias", al "cine en Morelia", a las "historietas"; si les ofende un elogio aceptando que es la única publicación que se acepta como negocio, y además funciona, si cambian a Pepe Rojo por textos de Fadanelli, si tienen a un autor que se queja de la falta de apoyos si donde publica tienen el mayor apoyo del Gobierno del Estado, aunque tanto sea una mezcla entre El Vendedor y revistas nacionales como Complot y Moho? ¿Qué pasa con esas publicaciones que más parecen muestrarios de tipografía que revistas literarias? ¿qué pasa en el Hilo que deciden un día tirar 5mil ejemplares y mezclan ensayo filosófico, con tintes políticos, literatura y horóscopos? ¿Para qué volver a las formulas de recomendación-fáciles de libros, discos y películas? ¿para qué una revista más de creación? ¿para qué comprar una revista provinciana cuando Crítica cuesta 30 pesos, Biblioteca de México 35?
Me parece que la importancia que tienen las revistas independientes en la literatura local es nula. Basta leer las notas de periódicos en los que se habla de ellas para darse cuenta que no representan nada, que los periodistas, por flojera o falta de información le dan más importancia a si los que la hacen salieron de la Facultad de Filosofía o de la Escuela de Letras, si toman café o prefieren una cerveza, si tienen 25 o 19 años; a tal punto se llega que en una nota dónde se abordaba la historia y actualidad de las revistas de arte en Michoacán al final, su horizonte se limitaba a mencionar a Pandora (sin ponerle el cultural), a Revés y al Ornitorrinco, de todo Michoacán.
En este momento desconozco qué publicaciones existen aún, me puedo limitar a Hilo, Revés, Clarimonda, El Subterráneo, en poco tiempo han aparecido y dejado de existir tantas revistas como Nauta, Polvo, palabraPoesía, Plástico, entre otras. Ninguna tiene importancia, incluso Pandora cultural emigro a Guanajuato. Ignoro si las revistas deberían de despertar el interés por algunos autores, si deberían de publicar textos sobre la literatura local, si debería de haber una crítica abierta; la experiencia dice que no, que no se logra nada, habría que tener una revista fuerte económicamente hablando, bastantes pantalones, complicidad con otras publicaciones para simplemente provocar ruido pidiéndole a Dios tener una distribución que permita su venta.
En las presentaciones de las revistas se abunda más en si son independientes o no, en si tienen dinero o no, en que necesitan colaboradores o en que tienen muchísimos. No hay preocupación por los lectores, no hay preocupación por la literatura local, no hay preocupación por generar algo o por aportar algo a través de autores desconocidos o lejanos. Un día se le descuidó al lector y él nos abandono irremediablemente, si algún día estuvo ahí. Incluso hay anécdotas de autores conocidos que simplemente no saben que hacer con tanta revista que les dan. El descaro es tal que la mayoría de las personas que hacen revistas o se involucran en una no han leído a las otras, no las tienen, no existe interés o ni siquiera las conocen, así ¿cómo entender donde están? La indiferencia por la otra isla, por el discurso que se genera en la otra, lleva a las publicaciones a hacer lo que ya hicieron las otras, a repetir a los autores, a repetir los ejes o temas centrales. Claro, la mayoría de las personas que se han embarcado en editar productos periódicos nunca lo habían hecho, pero no podemos justificar todo en la inexperiencia, hay miles de revistas en el mundo.
Considero que el problema está en la falta de objetivos claramente definidos en las publicaciones, en publicar por publicar, en reunir el mayor número de ejemplares para usarlos de colchón, en tirar tinta o tintas, en plasmar letras y todo lo anterior aunado al desinterés por lo otro, por lo que pasa, por lo que se ha hecho.
